lunes, 16 de octubre de 2017

¿Qué es la estrella de Trevinca?

"El montañero es el animal que más se parece al ser humano" 
Daniel Boyano Sotillo


      Si observamos un mapa con atención, y situamos Trevinca - Taravinca en el centro, podemos observar la forma de estrella ramificada del macizo de Trevinca. De dicho macizo salen en forma estrellada  los cordales de la Serra do Exe, Serra Calva, Serra de Segundeira, Serra de Cabreira y Serra de Peña Negra (líneas amarillas del mapa).



Fuente mapa: Concello da Veiga - Xeodestino Trevinca - A Veiga



     Debido a este fenómeno geográfico en el que aparecen cinco ramificaciones, cordales o alineaciones montañosas saliendo de Trevinca que rondan los 2.000 m.s.n.m. hemos denominado a este espacio estrella de Trevinca, repartido entre tierras de Senabria, Cabreira, Valdeorra y O Bolo.




Cima de Trevinca - Taravinca





domingo, 15 de octubre de 2017

Geomorfología de los valles sanabreses de Cárdena, Segundeira y Tera

Diversos autores coinciden al señalar que la formación de la lengua del glaciar (unión de las lenguas de los valles del Tera, Segundeira y Cárdena) que originó el Lago de Sanabria fue posible por la gran acumulación de neviza –que descendía por los valles en forma de lenguas de hielo– en el altiplano serrano o meseta elevada, de la Sierra Segundera, que consiste en una meseta o penillanura (Llopis, N., 1957) ondulada a altitudes en torno a los 1.700-1.800 m, comparable a un fjeld noruego, en el que se ha encajado el valle del río Tera (Stickel, 1929). Iguales condiciones de acumulación sucedieron en hitos elevados como los horns de Peña Trevinca y Moncalvo, que cierran los principales valles por su sector más alto. Según el primero de los autores, el relieve preglaciar que acogió la acumulación de nieves, se componía de dos unidades básicas diferenciadas en cuanto a su altitud: penillanura alta (1.700-2.000 m) y penillanura fundamental de Castilla (960-1.100 m).
Investigadores como Rodríguez et al. (2014), afirman que el sistema de glaciares sanabreses del macizo de Trevinca, llegó a alcanzar valores de espesor de hielo que oscilaron entre los 200 m en el altiplano de la Sierra Segundera, y los 450 m en los valles glaciarizados. Las principales evidencias del espesor del hielo se pueden observar en elementos diagnósticos como las morrenas laterales del valle del Tera en el entorno del lago, y al Nordeste de Ribadelago (Figura 1.3.). Lo que sí que se sabe es que, el mayor espesor de hielo se alcanza en el entorno que se corresponde con la confluencia de lo que fueron los paleoglaciares que discurrían por los valles del Tera y el Segundera, sugiriendo Stickel (1929), un espesor de 500 m evidenciado por la altitud a la que se encuentran las morrenas laterales, que explica la sobreexcavación de la gran cubeta que acoge al lago; dicho espesor se reduciría rápidamente hacia el sector terminal del glaciar, donde llegaba a alcanzar como máximo los 150 m.


 Mapa geomorfológico glaciar del valle del río Tera. Tomado directamente de Cowton et al. (2011).


En los bordes de las dos principales alineaciones montañosas se da una topografía muy suavizada, más extendida sobre todo en el extremo meridional de la Sierra de Segundera; este rasgo en la topografía se debe a la acción morfogenética del hielo, que cubrió estas áreas, fluyendo al valle principal del Tera. También son características de este sector (márgenes de la meseta de la Sierra de Segundera) las hombreras glaciares, que marcan la transición entre las tierras altas aplanadas (meseta) y los valles glaciares (Rodríguez et al., 2011; Stickel, 1929), apareciendo a altitudes que oscilan entre los 960 y 1.940 m, estando las más deprimidas en el sector terminal del Cañón del Tera y los valles de Cárdena y Segundera, mientras que, las más elevadas se encuentran en el tercio septentrional, en el entorno de la Laguna de Lacillo y el circo de Moncalvo. Las áreas más elevadas de la plataforma serrana, se caracterizan por una gran presencia lagunas de variados tamaños y distintos procesos morfogenéticos siempre dentro de los propios del dominio morfoclimático glaciar, entre las que se pueden mencionar las de Lacillo, Yegua, Cubillas, Peces, Payón, Cuadro, etc. Estas lagunas se encuentran encajadas en la meseta, cerca de los bordes orientales; se trata de un conjunto de lagunas rocosas, en un área de relieves que forman jorobas redondeadas, donde las hoyas de las lagunas son artesas excavadas por un glaciar de meseta (Stickel, 1929).
Cowton et al. (2009), sugieren que la cabecera del valle del Tera adquiere la forma de un conjunto de circos con altitudes en torno a 1.700-1.900 m. Éstos drenan en un valle con perfil en “U”, una artesa plana (Stickel, 1929), que no sólo es exclusivo del río Tera, sino que los valles de los ríos Cárdena y Segundera presentan características similares, como afirman Rodríguez et al. (2011); esta topografía de artesa queda delimitada por las partes más elevadas por rupturas de pendiente que forman hombreras glaciares, localizadas a altitudes que oscilan entre los 960 y los 1.100 m (Llopis, N., 1957) –en este tramo–. En este sector, la topografía presenta un aspecto redondeado donde pueden encontrarse peñas, siendo las principales referencias topográficas Peña Trevinca y Peña Negra. El principal rasgo de estos picos es su apariencia aguda y afilada, asemejada a pirámides, motivo por el cual pueden considerarse como nunataks en el período de Máxima Extensión de Hielo, donde existía un field; o horns en la fase de glaciación de valle, lo cual afirman estos autores basándose en la altitud que presentan estos picos, que supera los 2.100 m, así como en que esta forma afilada comienza a observarse a partir de los 2.050 m, indicando que la superficie de estos picos a partir de dicha altitud no estuvo glaciarizada. Es en estos circos donde comenzaba a acumularse el hielo, que a continuación fluía valle abajo hacia el SE y después al SW, aprovechando una línea de falla supuesta en el mapa geológico.


Cañón aborregado de Cárdena

Estos mismos autores, también sugieren que, a unas altitudes menores con respecto a los circos, pero, en su entorno, se han encontrado crestas sedimentarias morrénicas, variando éstas en cuanto a su número de unos circos a otros: 4 en Peña Negra, 2 en Peña Trevinca, y 1 en los circos de Moncalvo y Ríopedro. Por su parte, en el Embalse de Vega de Conde, un complejo de morrenas que marcaba el final de un gran valle glaciar anterior a una fase de glaciación de circo (Cowton et al., 2009). Por otro lado, Rodríguez et al. (2011, 2014) afirman que en altitudes de 1.700-1.900 m, las morrenas cierran la “boca” de los circos, y en este sentido, establecen una diferenciación no sólo en el número de morrenas, sino en las altitudes en que éstas se encuentran, distinguiéndose por un lado los complejos morrénicos por debajo de los 1.600 m que marcan las áreas terminales de los valles glaciares; y las morrenas de circo en altitudes que superan los 1.700 m.
Descendiendo en el valle del río Tera se observa una importante variación en la topografía, que se hace más abrupta, coincidiendo con un escalón o alto reborde transversal (Stickel, 1929), haciéndose el valle angosto y con una gran presencia de peñas, encajándose el río en la artesa glaciar, descendiendo un desnivel de 500 m en 6 km (Cowton et al., 2009). En este sector, destaca la presencia de un roquedo moldeado por el hielo (rocas aborregadas o roches mountonées, dorsos de ballena), así como aquellas formas derivadas de la acción de las aguas subglaciales de fusión (nyes). Un importante rasgo de este sector del valle, que deja atrás la amplia artesa de fondo plano, es una clara diferenciación de escalones  en el perfil longitudinal del valle, que permiten identificar claramente áreas o sectores de sobre-excavación, donde es frecuente encontrar pequeñas pozas, entre las que se pueden destacar la Cueva de San Martín o la Poza de las Ninfas.
Por otro lado, se han encontrado en los valles que confluyen por la margen derecha morrenas originadas por glaciares que drenan el altiplano de la Sierra de Segundera. En cambio, en la margen izquierda, las crestas sedimentarias quedan sustituidas por tors que indican que esa área no fue glaciada durante la fase más extensa de la glaciación (Cowton et al., 2009). En las proximidades de la localidad de Ribadelago, confluyen con el valle del Tera, los de Cárdena-Segundera, como dos profundas gargantas, con una longitud de 4 km y una anchura de 2,2 km, partiendo desde la plataforma de la Sierra Segundera hasta el pueblo de

Ribadelago, en una dirección W-E, y convergiendo en este punto (Rodríguez et al., 2011). El roquedo aborregado así como el clásico perfil transversal en “U”, delatan la presencia de la huella glaciar cuaternaria, acogiendo ambos valles una única lengua que llegaba a cubrir el interfluvio localizado entre ambos. Es en el entorno de la confluencia de estos valles con el del Tera, donde el hielo alcanzó una mayor potencia en cuanto a espesor y potencial erosivo, algo que delata la altitud de las morrenas laterales –sugiriendo un espesor cercano a los 500 m–, así como la profunda cubeta que excavó y que hoy alberga el Lago, respectivamente.


Carácter escalonado y aborregado del cañón del Tera.

Al Este de Ribadelago Viejo, en los terrenos que limitan el Lago por el Oeste, lo que se puede observar es una planicie conformada por materiales fluvioglaciares, que actualmente se encuentra ocupada por pastos con vocación ganadera. A estos materiales fluvioglaciares, se suman en el extremo septentrional los materiales aluviales depositados por el pequeño Arroyo de Valdesirgas, el principal de los arroyos que alimentan el lago.
En el entorno del Lago de Sanabria, se pueden diferenciar las largas morrenas laterales (6 km) (Rodríguez et al., 2011) que marcan el límite del glaciar en la Máxima Extensión del Hielo (MEH), así como un complejo de casi una decena de morrenas frontales que llegan a alejarse del Lago un par de kilómetros, y que se agrupan en cuatro grandes arcos completos de morrenas terminales (Stickel, 1929). Estos arcos presentan diferentes altitudes máximas, de tal modo que el más bajo es el que cierra el Lago –limitado por una llanura fluvioglaciar interior–, y que en su extremo meridional permite la salida de las aguas del mismo, prosiguiendo su curso el río Tera. El segundo de los arcos, hacia el exterior, presenta una altitud mayor, conectando las dos morrenas laterales principales, quedando el tercero a 300 m, siendo el arco más alto, y cortado por las aguas del Tera. Prosiguiendo curso abajo con respecto a los arcos morrénicos más alejados del Lago, queda un conjunto de pequeñas colinas que no son más que retazos de arcos morrénicos. Los últimos y más alejados arcos llegan a las proximidades de Galende, siendo de nuevo, atravesados por el principal colector fluvial.


Cañón del Tera y Horns de Trevinca, Peña Negra y Xurbia al fondo

Otras formas destacables en el entorno del Lago, serían, por un lado, las terrazas de kame, localizadas principalmente al Norte del Lago y limitadas por el sur por la morrena lateral; así como las extensiones de arenas y arcillas del SE de las morrenas frontales, correspondiéndose dichos materiales con la sedimentación de las aguas de fusión, y depósitos de llanuras de inundación y de terrazas. También se debe mencionar la existencia, de formas derivadas de la dinámica de ladera, tales como los taludes de ladera en torno a los circos glaciares; o los deslizamientos, en contacto con las morrenas laterales próximas al Lago.


Valle con forma de U del Segundeira

Dejando a un lado las formas derivadas de los procesos morfogenéticos de naturaleza estrictamente glaciar, éstas van perdiendo importancia, a medida que se avanza curso abajo, de tal modo que, va adquiriendo presencia la componente fluvial, apareciendo terrazas fluvioglaciares delante de los últimos y más alejados restos morrénicos, en la confluencia del río Tera con el arroyo que desciende de las lagunas localizadas al Sur del Lago (+10 m), así terrazas de aluvión en la confluencia con el río Trefacio (+10-15 m), siendo coetáneas. Valle abajo, el entramado de terrazas adquiere una mayor complejidad, de tal modo que en El Puente, sobre dicha terraza se encuentra otra de +45 m, añadiéndose en Puebla de Sanabria una intermedia de +20 m (Stickel, 1929).












Texto extraído de Aplicaciones de los Sistemas de Información Geográfica a la reconstrucción de paleoglaciares. El caso del aparato glaciar Tera-Cárdena-Segundera (Sierra Segundera, Sanabria)
José María Fernández Fernández

martes, 10 de octubre de 2017

Caracterización geográfica y Servicios Ecosistémicos de la cuenca del Tera



Este estudio pretende ser una herramienta que justifique la protección de los ríos de la cuenca del río Tera debido a su alto valor ambiental y los beneficios y Servicios Ecosistémicos que aportan al ser humano. No hay que obviar que los Servicios Ecosistémicos se deben entender como una herramienta más de conservación, en este caso desde una óptica antropocéntrica. A pesar de ello hay que tener en cuenta que en la naturaleza nos encontramos con ecosistemas que son irremplazables, por lo tanto no pueden ser valorados con un enfoque monetario cuantitativo, al ser insustituibles.

Daniel Boyano Sotillo

martes, 3 de octubre de 2017

Proyecto de reforestación forestal en tu centro educativo



Este año de juevo continuaremos en los colegios de toda España y Portugal elaborando viveros de árboles autóctonos (justo es la época para recolectar muchas de las semillas y hacerlas germinar) para reforestar lo que se han llevado los incendios. Y esta Navidad, regalar un árbol para plantar en lugar de un juguete.
Los bosques del noroeste ibérico son los que nos traen la humedad al centro de la península y sin ellos, será mucho más árida. 

Aquí teneos un buen ejemplo a seguir a pequeña escala y que además puede contribuir a una correcta alimentación:  Como hacer un bosque comestible (Pincha aquí)




Multiplicando ideas Vía Casa Rural La Mallada
Fuente imágen: Esbardu, Faceira

martes, 26 de septiembre de 2017

Control de la calidad del agua de la cuenca del río Tera 2017




       Este breve análisis se enmarca dentro del programa Día Mundial del Control de la Calidad del Agua (WorldWaterMonitoringChallenge http://www.monitorwater.org/), que es un programa educativo de alcance internacional que fomenta la concienciación pública para la protección de los recursos hídricos. Se basa en la participación de las personas, a partir de un estudio básico de sus propias masas de agua. 
En él participan numerosas comunidades, analizando a nivel local las condiciones de los ríos, arroyos, lagos, embalses, estuarios y otras masas de agua. Desde su inicio en 2002, más de 600.000 personas han participado en  más de 100 países diferentes. 
En el 2007, por primera vez, España se sumó a este proyecto educativo internacional creando el Día Mundial del Control de la Calidad del Agua. ADECAGUA es la asociación que coordina esta campaña  a nivel nacional y proporciona el material para hacer los análisis. 
Desde  ADECAGUA se cree  que para crear una conciencia social de respeto hacia los ríos y lagos, primero hay que conocerlos, y qué mejor manera que estudiando la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos asociados. 
Realizando análisis básicos se da a conocer a los participantes de forma directa, y a la sociedad de manera general, algunos de los indicadores más comunes empleados en la valoración de la calidad del agua y se anima a la participación de las personas en el control de la calidad del agua de su entorno. 


Metodología
Un equipo independiente de 13 personas de Sanabria, Carballeda y Los Valles tomó muestras del Tera, que es un río del noroeste de la Península Ibérica y es afluente del río Esla. Con una longitud de 139 km, el Tera drena una cuenca de 2.412 km², subcuenca del río Duero. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Descarga e imprime gratuitamente tu calendario CRYOSANABRIA 2018


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viernes, 1 de septiembre de 2017

Día Internacional de las Montañas 2017 CRYOSANABRIA


-16:30 Taller de plastilina "Maqueta de las Sierras de Sanabria"
Al terminar la maqueta nos desplazaremos a un mirador para diferenciar las montañas de Sanabria el mismo día 8 de diciembre y presentaremos los dibujos del Concurso Infantil de Trevinca. Coste 3 euros por niña o niño para pagar los materiales.

-19:00 Charla "Himalaya VS Andes" a cargo de Daniel Boyano Sotillo



miércoles, 23 de agosto de 2017

Concurso Infantil dibujos de Trevinca


Las bases del concurso son muy sencillas:

1- Niñas y niños hasta 18 años.
2-Dibujo libre de Trevinca que se puede inspirar en una visita a la montaña, otro dibujo, una fotografía, un sueño...
3-Entrega digital del dibujo a danielboyanosotillo@gmail.com. Para la entrega en físico del dibujo para su posterior exposición contactar mediante correo electrónico.
4-Fecha de entrega hasta el 4 de diciembre de 2017.

viernes, 14 de julio de 2017

Curmineiros o Colmeneiros para osos en Sanabria

Daniel Boyano Sotillo
Colectivo El Huerto del Pozo
Senabria, 16 de marzo de 2016 


El oso pardo ha estado siempre presente en las montañas sanabresas, por más que determinados infundios hayan hecho creer que la desaparición del plantígrado se habría producido hacia media-dos del siglo XIX. En realidad, dicha especie ha venido habitando, desde tiempos antiguos hasta la actualidad, una buena porción del macizo galaico-sanabrés; pero, sólo muy recientemente, se ha reconocido su presencia, de manera oficial, aunque las informaciones que se han difundido, a este respecto, señalen que el oso se halla acantonado en el extremo nororiental de la Sierra de la Cabrera. A la luz de las observaciones que hemos venido efectuando desde principios de la década de 1970 hasta hoy, afirmamos que, en el ámbito de Sanabria, nunca se ha extinguido el oso, habiéndose mantenido, en los últimos cuarenta años, una reducida población de dichos plantígrados, pero que, no obstante, permite augurar un futuro relativamente esperanzador, si se adoptasen las medidas pertinentes y adecuadas, sobre todo, la conservación del hábitat, tal como se encuentra en nuestros días (Grande del Brío, 2013).



Tanto los colmeneiros o curmeneirus, como los talameiros, cortinos y cortines han servido de protección para las colmenas de abejas instaladas por los paisanos y paisanas de Sanabria a lo largo de la historia. La abundancia de estas construcciones en la comarca sanabresa indica la importancia de la miel y la cera dentro del mundo rural tradicional, además de la convivencia con animales silvestres como el oso. No hay que olvidar que los osos son animales omnívoros  que se alimentan de grandes volúmenes de comida al día, entre sus alimentos está la miel y las larvas de las abejas de las colmenas. La cantidad que van a ser capaces de consumir, depende de la época del año y su lugar de distribución.


 Algunas autoras y autores defienden que este tipo de construcciones se relacionan con asentamientos castreños celtas debido a la similitud morfológica y a las técnicas de construcción. En este caso, de esta diversidad de estructuras defensoras de abelleiras (colmenas, colmeas o trobos) y elaboradas con rocas locales, vamos a centrarnos en los colmeneiros o curmeneirus de planta circular, y en especial en cuatro de ellos.



El curmeneiru de Fambriego


Este curmeneiru está situado en la subida a la cascada de Los Vados desde San Ciprián de Sanabria. Se encuentra en la vertiente sur, de los Picos Testeiro, es decir un lugar soleado para favorecer la actividad de las abejas y reducir su mortalidad en el frío invierno. 


Esta localización también se debe a la cercanía de plantas de la sierra tan favorable para la elaboración de miel como son las urces con sus abundantes flores, y para tener acceso al agua del río Fambriegu de manera inmediata.


Sus muros, que superan los dos metros y medios en algunos puntos, además de proteger las abelleiras de los osos, también lo hacían de posibles empujones animales domésticos, como las vacas, y de las fuertes rachas de viento que bajaban de la sierra de Cabreira.






El curmeneiru de Cerdillo




El curmeneiru de Cerdillo se emplaza en un robledal, touza o carballeida en excelente grado de conservación y muy próximo al río Trefacio. Aprovecha el desnivel de la ladera, siempre con orientación sur, para elevar su muro, solo en la parte más alta, ahorrándose tiempo y material para su construcción. Este muro en el interior puede llegar a los dos metros de altura.



Según la población de los pueblos próximos de Murias, Cerdillo y Coso se llama oso melero o meleiro a los que le gustaban la miel y por tanto intentan hacerse con alguna abelleira, trasladándola al río Trefacio para ahogar las abejas y así evitar sus picotazos y poder comer la miel sin dificultades.







El colmeneiru de Ribadelago


Este colmeneiru se emplaza entre el cañón del Tera y cañón de Cárdena, próximo al río Cárdena, en las estribaciones de la sierra de Segundeira y a menos de un kilómetro del lago de Sanabria. En el mismo cañón del Tera donde se localiza este colmeneiru podemos encontrar topónimos que hacen referencia a la presencia de este plantígrado en Sanabria, como es el caso del arroyo y turberas de Cova do Osos.  Asimismo en dicho cañón las abiellas pueden encontrar flores tanto de plantas de montaña, como de fondo de valle, e incluso algunas de clara tendencia mediterránea.



El colmeneiru, en buen estado de conservación, es de planta ovalada y se mantiene dentro del mismo una estructura en forma de chozo. Está orientado hacia el naciente, de esta forma le da el sol desde primera hora de la mañana, favoreciendo la actividad de las abiellas y reduciendo su mortalidad en invierno.







El Colmeneiro de Hedroso (Fraga de la Osa) 

El propio topónimo de fraga o valle de la osa, indica que el oso es un animal común en esta área de la Alta Sanabria, en la vertiente sur de la sierra de Segundeira.








El colmeneiro se emplaza próximo al río Fraga de la Osa y en la actualidad se encuentra en mal estado de conservación y  tapizado por la vegetación. Tiene una entrada de metro y medio con un sólido dintel de roca. Dentro del mismo permanecen aún abelleiras, obtenidas de troncos huecos, pero sin enjambres en estos momentos. La fortaleza del muro protector demuestra una construcción capaz de proteger los panales de los osos. 





El Curmeneiro de Vigo de Sanabria

Este cormeneiro, al contrario de los estudiados anteriormente, tiene planta cuadrada y es posible que haya tenido otros usos a lo largo de su historia.




Se emplaza próximo al río Forcadura a 500 metros de las últimas casas del pueblo de Vigo de Sanabria , y esta vez si y como en los casos anteriores, mantiene orientación sur  y muros de piedra con cierta anchura y altura, llegando a superar los 2 metros cuando estaba en funcionamiento ya que en la actualidad no se encuentra en buen estado de conservación.





El Curmeneiru de Vega del Castillo

En este caso aparecen cuatro curmeneirus juntos y muy alejados del pueblo de Vega del Castillo, aproximadamente a 5 kilómetros del núcleo habitado. 
La principal característica de estos curmeneiros y su forma ovoidal y que, en algunos casos, aprovechan las paredes de roca natural para usarlas como protección.


Su tamaño, aproximadamente, está entre los los 15 metros de largo y 10 de ancho, pero cada uno de los curmeneirus varía.
Pero si hubiera que resaltar algo de estos curmeneirus es que actualmente están en uso ya que la presencia de oso por estos valles en los últimos años ha sido manifiesta.




Las abeyeiras o colmenas que se siguen usando en la actualidad en estos curmeneiros son de corcho de alcornoque. Por un lado, es más ligero, con lo que los apicultores podían mover sus colmenas fácilmente, tanto para extraer la miel como para transportarlas. El corcho es mucho más resistente que la madera ante la humedad, con lo que la durabilidad de las colmenas fabricadas con este material es muy alta. Además, al ser aislante, protege a las abejas tanto del frío como del calor.




El Curmeneiru o el Colmenar de Villarino de Sanabria

Se encuentra aproximadamente a 1 kilómetro de Villarino aguas arriba del propio río Villarino. Es de tamaño medio y planta ovalada y es posible que tuviera varios usos a lo largo de la historia.



En la actualidad se se emplaza en un robledal y se encuentra con alguna de sus paredes caídas pero pudiera ser recuperado.
Todavía hay personas del pueblo de Villarino que recuerdas ver en uso el colmenar con las colmenas en su interior.





El Curmeneiru o el Colmenar de Barrio de Rábano de Sanabria

Este Curmeneiru actualmente se emplaza en una zona boscosa sombría y cerrada con multitud de robles, y que seguramente que en su etapa de funcionamiento no existían, ya que las colmenas necesitan calor procedente del sol. 



Se accede al curmeneiru por estrechos caminos (se pierden por momentos al estar abandonados) aproximadamente a 2 kilómetro de Barrio de Rábano aguas arriba del arroyo Veciella que proveía del agua necesario para el trabajo con las colmenas. 


Hay que recordar que el agua es un componente fundamental en la dieta de las abejas para su metabolismo, dilución de miel y para el acondicionamiento de aire de la colmena. Normalmente las abejas no guardan agua y la recolectan siempre que la necesitan. Las sales minerales, necesarias en la dieta de abejas provienen de la miel y el polen.


Este curmeneiru es de tamaño medio y planta ovalada/circular y lo más destacado es su foso con un doble muro que se observa en las siguientes fotos.




El Colmear de San Ciprián de Hermisende

Como curiosidad, este colmear situado a 1 kilómetro de San Ciprián de Hermisende, es de planta rectangular de construcción temprana (mitad del siglo XX). Esto indica que hasta hace poco existían osos en esta zona de Sanabria como manifiestan algunos autores.